En las últimas dos semanas hemos podido asistir a un nuevo y bochornoso espectáculo por parte de ciertos medios, los cuáles por iniciativa propia han cogido la iniciativa de un forero desconocido para potenciarla tratando de montar un segundo 15-J, iniciativa que se ha hundido en el más miserable de los fracasos.
Al igual que pasó anteriormente destaca sobremanera el impulso que ha tratado de dar a esta iniciativa Ramón Román, periodista sevillista de segunda fila del grupo ABC, que no duda en utilizar alfinaldelapalmera.com para burlar las más elementales normas de deontología periodística.
Así por ejemplo hemos visto como las noticias se han transformado en opinión, maquillando siempre la realidad para tratar de incentivar la manifestación, sin ir más lejos en vez de anotar que "un grupo de béticos" o "un sector de béticos" siempre que habla de los organizadores se refiere a "la afición" ó "la fiel infantería bética", sin distinción alguna y en mayúscula, como si representaran a la mayoría de la afición, cuando se ha demostrado que la gran mayoría entró al campo.
Otra técnica utilizada por este señor y totalmente denostada en cualquier netetiqueta o código de buen uso en cualquier web, y especialmente de noticias, ha sido el bumpeo de las "noticias" de la manifestación para mantenerlas siempre en portada y darles más publicidad. El bumpeo en internet para el que no lo sepa significa provocar artificialmente que noticias que deberían haber desaparecido de la portada continúen allí a pesar de no tener justificación, para promocionar así algo ó a alguien.
Pues así andamos en ese medio, la noticia transformada en opinión y manipulada para mantenerla en el candelero y servir así a intereses oscuros y serviles, todo ello orquestado por periodistas de segunda fila que tratan de ganar fama a costa de insultar y manipular toda la información relativa a Manuel Ruiz de Lopera.
Haría bien los responsable editoriales en tomar medidas contra periodistas que actúan burlándose del código deontológico más elemental y que sólo contribuyen a desprestigiar aún más al medio, y por añadido a sí mismos.